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diciembre 29, 2025

Pascua de Sor Inés Gutiérrez Risco

El 21 de diciembre en el convento de la Purísima Concepción de Siruela (Badajoz) fue llamada a la presencia de Dios nuestra hermana Sor Inés Gutiérrez Risco a los 92 años de edad y 38 de vida religiosa. 

Sor Inés, nació en Siruela un 29 de marzo de 1933 e ingresó en esta Fraternidad el 22 de noviembre de 1984.

Oramos para que el Señor, que la llamó a su seguimiento, la tenga ya gozando de la contemplación eterna de su rostro. Descansa en su paz, hermana. 

diciembre 24, 2025

Carta del Ministro General por Navidad

A todos los Hermanos Menores de la Orden
A las Hermanas contemplativas de nuestra Familia
A las Hermanas de la TOR y a los hermanos y hermanas vinculados a nuestra Orden


Estimados hermanos y hermanas,

Que el Señor les dé la paz!

Esta Navidad de 2025, mientras llega a su fin el Jubileo de la Esperanza que el Papa León XIV clausurará el 6 de enero de 2026, y mientras nos acercamos a la conmemoración del beato Tránsito de Francisco en la Porciúncula el 3 de octubre de 1226, deseo compartir con ustedes un mensaje de esperanza que surge al contemplar el misterio de la Encarnación, tal y como Francisco lo vivió y nos lo transmitió.

diciembre 23, 2025

Carta del Ministro Provincial por Navidad

 A los hermanos de la Provincia, a las hermanas contemplativas OSC, OIC y TOR, A los hermanos y hermanas de la OFS, a las hermandades y movimientos franciscanos

«Saltad de gozo por Dios, nuestro auxilio; aclamad al Señor, Dios vivo y verdadero, con gritos de júbilo. Porque el santísimo Padre del cielo, nuestro Rey antes de los siglos, envió de lo alto a su amado Hijo que nació de la bienaventurada Virgen santa María» (OffPass XV,1.3)

El Señor te dé la Paz.
El Verbo se hace carne y viene a habitar entre nosotros: no cabe mayor motivo de gozo y alegría. Es algo a la vez sorprendente y extraordinario, que no siempre nos conmueve y emociona suficientemente. Se requiere alma de niño, capacidad de admiración y reconocimiento de la propia insignificancia y pequeñez, la nuestra, para que todo un Dios precisamente escoja este camino de sencillez y humildad, haciéndose el último y el servidor de todos.