En este día oramos, para que nuestras vidas y nuestras comunidades, sean de verdad testimonio ante el mundo de lo que hemos profesado, espejos de Cristo pobre, y reflejos de su amor y de la vida eterna.
En este día oramos, para que nuestras vidas y nuestras comunidades, sean de verdad testimonio ante el mundo de lo que hemos profesado, espejos de Cristo pobre, y reflejos de su amor y de la vida eterna.
El 16 de mayo del presente año, fue llamada a la presencia del Padre nuestra hermana Sor Montserrat Casas Soldevila, del Convento de Sta. María de Pedralves en Barcelona, a los 90 años de edad y 67 de vida religiosa.
El día 13 de mayo, día de Ntra. Sra. de Fátima, amanecíamos con la noticia de la decisión tomada por las Hermanas Pobres de Santa Clara residentes en los Monasterios de Belorado y Orduña, de romper la comunión con la Iglesia Católica. Esta decisión la transmitieron a través de una carta firmada por la abadesa y con un “manifiesto” que se corresponde con el que propugnan aquellos que niegan la validez del Concilio Vaticano II.
He conocido con sorpresa y dolor las noticias relativas a la decisión de las Clarisas de Santa Clara de los monasterios de Belorado y Orduña en España.
Ante las noticias que vienen sucediéndose desde el pasado 13 de mayo sobre el Monasterio de Hermanas Pobres de Santa Clara en las dos sedes de Belorado y Orduña, respaldando el comunicado del arzobispado de Burgos y del obispado de Vitoria y reafirmando la adhesión de la Iglesia que peregrina en España al papa Francisco, con la mano tendida a estas hermanas, queremos manifestar lo siguiente:
Madrid, 16 de mayo de 2024: La presidenta de la Federación de Clarisas de Nuestra Señora de Arantzazu, Hna. Javier Soto y el Provincial de los franciscanos de la Provincia de Arantzazu, Hno. Joxe Mari Arregi, han emitido un comunicado sobre las declaraciones que han salido a la luz de las Hermanas Clarisas de Belorado.
A continuación, reproducimos íntegramente el contenido del mismo:
“Ahora, el Espíritu me impulsa a partir... ” Hechos 20,22
500 años de la llegada de los primeros Hermanos Menores a México
Prólogo
En su discurso a los ancianos de Efeso, el Apóstol Pablo resume lo que es su vida misionera. Reconoce el Espíritu del Señor Crucificado y Resucitado como el protagonista de su largo camino y el alma la misión. Es Él quien lo guía, lo dirige, lo empuja a salir de si mismo y mucho más allá de otros confines.
“Saltad de gozo y alegraos muchísimo, colmada de inmenso gozo y alegría espiritual, porque, por haber preferido vos el desprecio del siglo a los honores, la pobreza a las riquezas temporales, y guardar los tesoros en el cielo antes que en la tierra” (ICta Clara)