Estimadas Hermanas,
¡El Señor les dé la paz!
La Memoria de la Madre Santa Clara este año coincide con el Octavo Centenario de la impresión de las llagas de San Francisco, culmen de su camino en el seguimiento de Cristo pobre y crucificado. Desde hace tiempo me he preguntado si este evento en la vida de Francisco hizo eco en la experiencia humana y espiritual de Clara. El punto central es la relación con el Señor Jesús. Si para Francisco el misterioso encuentro del Alverna marcó un núcleo ardiente que le preparó para configurarse con la muerte y resurrección de Jesucristo en el encuentro con la “hermana muerte”, para Clara el encuentro con “su” Señor fue la razón de ser de toda su existencia de mujer, vivida en el signo de la pertenencia total a Él.



















.jpg)







